jueves, 20 de agosto de 2009

Proyecto hombre

Se llama Mauricio Baldivieso y su tragedia comenzó, como tantas otras, en una idea de bombero de su propio padre, que vino al mundo con el augusto nombre de Julio César. El personaje se hizo entrenador y el pasado mes de junio hizo debutar en el primer equipo del Aurora al pobre Mauricio, que contaba 12 años de edad.
La estupidez acabó mal: el chaval salió a campo en el minuto 80 con el dorsal diez a la espalda. A la segunda que tocó, dio la espalda a su defensor, hizo un toquecito de más y claro, se llevó el patadón. (http://www.youtube.com/watch?v=c2GF8O1-IEY, 50 ''). El chaval demostró que su padre le dice cada noche que es la reencarnación de Maradona y se encaró con todos, participó en la tángana... En fin, que demostró que tiene todo para convertirse en un Gerard López precoz, en otro De la Peña que tira su carrera por la borda, en un Jonathan Soriano que tras seis años de ser promesa ha acabado fichando por el Barça Atlètic.
Por si no fuera poco, a las pocas semanas su padre abandonó el club porque alguien con sentido común le pidió paciencia con su hijo. Respuesta: "Tiene que saber el país y el mundo entero que en Bolivia se le cortan los pies a los jóvenes con talento". Señores, este chaval acabará muy mal. Desde este foro nos comprometemos a seguir su descenso a los infiernos y al anonimato y le recomendamos que contacte con los amigos de Proyecto Hombre. Falta le hará.

4 comentarios:

Diego dijo...

Ya tardabas en acudir a tu semestral cita del "Palo a Gerard" xD

Marc dijo...

Si treure un "nen" de 17 anys ja és una provocació pel rival en les categories sènior, un nen de 12 anys ja està fora del límit. A mi em posen un nen de 12 anys al davant aquesta temporada que ve i a la que m'encari s'endú el pal. Clar que a l'handbol els pals te'ls endús amb 12 o amb 42, tant hi carda.

Pulmón dijo...

Muy bonito el acento de tángana.

Anónimo dijo...

Imagínate que Mouriño tiene un hijo de 12 y lo hace debutar en primera...
¿No le daríais con ganas al chaval? Pues eso...
Tampoco hay para tanto con la patada, ya se sabe que los niños son de goma...
Salut Albert!
Miki