lunes, 10 de agosto de 2009

Perdurar

Los niños suelen conocer a eso de los diez años que, irremediablemente, algún día morirán. Una reacción habitual es pensar: "Cuanto más tarde, mejor". A ese pensamiento pragmático, algunos padres añaden una idea pintoresca: la de perdurar.
-¿Qué es perdurar, papá?
-Ser recordado tras la muerte.
Hay muchos caminos para ello: la penosa vía de la santidad, la sorda batalla por amasar una fortuna, las miserias por obtener el poder político. Hay incluso quien se hace artista para que sus obras le sobrevivan o quien, de una forma más o menos honesta, apuesta por reproducirse una y otra vez para que su ADN hable por él cuando el tiempo le entierre. Pero ningún camino es más estrambótico y complejo que el de llegar a la cumbre del fútbol capitaneando al club de toda la vida.
El epitafio de Jarque será sucinto, pero bien podría decir: "Bravo defensa del Espanyol que murió tras obtener el brazalete de las garras que lo tenían secuestrado. Fugaz capitán que recordó al mundo que su equipo no era una secta criptomadridista, sino una familia entrañable y maldita".
Estos días se ha dicho que Jarque habría muerto igualmente aunque hubiera sido camionero, informático o celador. Puede que así sea. Pero en eso caso, difícilmente habría conseguido perdurar.
Coda. Se me ocurre que tal vez tendrá un hijo futbolista que acabe llegando al primer equipo del Espanyol. Sería una de esas cosas bellas y terribles que sólo pasan en el fútbol.

3 comentarios:

Pulmón dijo...

Y era hasta guapo.

Anónimo dijo...

Leo que hasta Del Bosque se planteaba convocarlo. Sólo fatan los idiotas del Príncipe de Asturias, capaces son.

Diego dijo...

Es de esas noticias que cuando las lees o te las cuentan no te las crees, ya no porque te una algo con el fallecido sino porque es algo totalmente inesperado.