jueves, 26 de junio de 2008

El salvador (II)


Pero la otra cara de la moneda nos habla de un Redentor que antes de ser inocente cordero del laportismo fue pérfido Estupro. Las peores imágenes que tenemos de él se remontan a los estertores del nuñismo, cuando, en compañía de Luis Enrique, Abelardo y el ínclito Barjuan, conoció el arte de hacer alineaciones y poner y quitar entrenadores.
Fue por aquel tiempo también -cuando los títulos ya no los ganaba él, sino Ronaldo, Rivaldo, el Innombrable, Cocu, etcétera- cuando se le torció el gesto y comenzó a mirar al resto de mortales con rencor. La prensa no se libró, pese a haberle entronizado como mite vivent y haberle masajeado como nunca antes se hizo con otro.
Tiene, según han asegurado a esta caverna muchas y solventes fuentes, amigos con firma y micrófono. Y atención: malos tiempos vienen para el gran diario catalán que no simpatiza con la chatarra y para todo aquel que esté alejado del muy terrible imperio del monopolio y su sacrosanto papel impreso.
En su periplo también destaca su cruzada tras su caso de dopaje (la justicia le dio la razón el pasado invierno) y su viaje a la Catalunya profunda a cuestas del filial. Nunca, y digo bien, nunca me he reído tanto en un partido oyendo insultar al personal como el día que Pep visitó Igualada y se las tuvo con el entrenador local y los árbitros.
¿Qué hay que temer, pues, del pequeño Naopleón que Pep lleva dentro? Primero, que no entienda que necesita tanto a sus jugadores como los jugadores le necesitan a él. Segundo, que maltrate al respetable y a la prensa como hizo Schuster -es difícil en esta ciudad ganar cuando un grupo de comunicación se sabe en la diana- y tercero...
Horror, terror y pavor.
Y tercero, que sea un integrista del jogocruyffito, un iluminado capaz de jugarse una Intercontinental con sólo dos defensas, un hombre peligroso que por sus ideas y su vanidad sea capaz de tirar por el barranco a un equipo. Oremos para que la edad le haya traído sabiduría y sepa leer en los errores de su maestro.
Pep bueno, Pep malo. Larga vida al Crist de Santpedor.

3 comentarios:

marc dijo...

començo a no entendre la teva ironia... Ho dic per l'aticle i per això de que Sandro "joemquedariaaRonaldinho" és l'autèntic salvador dl barça.

Diego dijo...

Pues ya te dije que yo estoy muy a favor del Pepe Hucha, quizás no sea el mejor entrenador pero creo que el entorno y la prensa le dará un margen para arreglar el equipo, por ser quién es, que no le hubiera dado a ningún otro entrenador.

Y no dudéis que vamos a necesitar ese margen.

Anónimo dijo...

Hola,
Me ha parecido divertidísima esta entrada. Qué pasada leerla desde mayo de 2013.