viernes, 13 de marzo de 2009

Altas y bajas pasiones

Pobre Platón, que no conoció el fútbol, y aun así tuvo que hablarle al mundo de las altas y las bajas pasiones. El debate en el barcelonismo es encendido: ¿qué es más bonito, el 4-0 a los Boludo's o la masacre al heptacampeón de Francia?
Decía el filósofo que en el bajo vientre radica todo aquello de concupiscible y miserable que hay en el hombre: el placer por la cintura de Cannavaro rota, Torres volando, la risa ante la indignación de Roncero, las lágrimas de Casillas, la impotencia de esa gente extraña llamada Gago, Higuaín, Lass, Sneijder etc. Las altas pasiones, ésas ya son otra cosa: diagonales, juego al primer toque, asistencias, vértigo, Iniesta y su cambio de ritmo, velocidad, goles, Henry surfeando, ambición, el pase a cuartos y el sueño de ganar tres títulos.
El fútbol, como material expresamente sensorial, da lugar a un amplio abanico de sensaciones. Cruyff, por ejemplo, admitía que le parece más espectacular un trallazo al larguero que un gol. Clemente habría esputado de color verde ante semejante afirmación. Ronaldinho encontraba más placer en asistir que en marcar, Salinas se habría escandalizado. Y Romário, por algún extraño motivo, prefería chutar con el exterior del pie a hacerlo con el interior. Él sabría por qué; probablemente sería sencillamente que le parecía más bonito, más espectacular.
Cavernícolas, sed sinceros y confesad: ¿qué es mejor: la humillación al Madriz o el festival de luz y de color contra el Olympique?

7 comentarios:

Albert Martín Vidal dijo...

La resaca ponferradina impide que losa puntos y aparte tomen cuerpo en este soleado día. Me disculpo por ello.

Diego dijo...

Disculpado quedas, no esperaba tener ración de Caverna hasta la semana que viene y me has alegrado la dura tarde de viernes currando.

Respondiendo a tu pregunta: Sin duda el 4-0 al Madrid, exagerado si cabe por el placer de ver a Torres celebrar su golito. He leído por ahí una discusión entre Pepe y Torres, en mitad del partido.

Le dijo primero el luso:
-El Madrid tiene 9 Copas de Europa.
A lo que Torres contestó:
-Sí, pero tú tienes 0.

Si al final Eto'o no se queda quiero a Torres en mi equipo. Alguien más se fijó en la brutal presión a la línea defensiva que hizo? en que peleaba todos los balones? en el regate a Cannavaro y a Ramos?

Y por si eso fuera poco, odia al Madrid tanto como nosotros. Entre Villa, Benzema y él yo lo tengo claro.

Marc dijo...

Potser és tema de l'html això dels punts i a part.


El 4-0, sense dubte. No sé perquè però les llàgrimes de Casillas em produeixen un immens plaer que només podrà igualar guanyar els 3 títols i/o guanyar la champions de la temporada vinent en aquell (hmmmmm...) vell (?) estadi que és el bernabéu.


Les baixes passions són així

Oscar dijo...

A mi me gusta que el Madrid pierda y si puede ser sintiendo dolor, mejor. Pero sinceramente prefiero que el barcelona gane y que lo haga infligiendo dolor.

Aunque lo que realmente me parece espectacular no es ni lo uno ni lo otro, sino vocablos como: "concupisible", que siempre me animan a asumir mi analfabetismo y a echarle un vistazo a mr. diccionario.

Anónimo dijo...

Para mi está clarísimo, aunke el placer de ver humillado al eterno rival es grande, nunca podrá ser superado por la inmensa alegría que siento al ver jugar a mi barça de forma espectacular.
Por otro lado, viendo los comentarios de algunos cavernícolas, empiezo a entender que hay gente culé que hubiera celebrado de la misma forma que los periquitos lo celbraron a lo grande hace unas semanas, una victoria ante el eterno rival, aún estnado hundido en la puta miseria. Para mi, incomprensible.
Raúl.
Por cierto, odio los lunes soleados, que no los lunes al sol.

Albert Martín Vidal dijo...

Raúl, no te contaba yo entre los cavernícolas ilustrados, es decir, entre aquellos que tienen su cuarto empapelado con fotos del autogol de Spasic, del cochinillo de Figo o de radiografías del fémur de Cannavaro.

A ver si para mañana tengo una entrada que contribuya a alegrarte el martes.

Diego dijo...

Raúl, el fútbol mueve las pasiones más bajas y más altas de las personas, tal como reza este post de Albert. El Barça no puede vivir sin el Madrid y viceversa, sin embargo el Barça puede vivir sin el Espanyol y el Espanyol sin el Barça no.

Esa es la diferencia, nosotros podemos alegrarnos de muchas cosas siendo culés así que ver perder al Madrid es un añadido, no nuestra razón de ser. En cambio el Espanyol vive de eso, de las derrotas del Barça porque desgraciadamente para ellos casi nunca su equipo les da alegrías.