miércoles, 2 de diciembre de 2009

Oro en el potrero

"Esos partidos de chico son los más lindos que he jugado nunca. Son inolvidables, más lindos que el de un campo grande. Por la sensación de libertad que tienes, porque haces lo que quieres, porque no hay responsabilidad. Se trata solo de jugar y divertirte". Leo Messi.
La grandeza del Balón de Oro es incuestionable incluso a pesar de Cannavaro. Entre los astros que lo han ganado, los hay que nos emocionan por su grandeza -Zidane, Baggio-, por su potencia -Ronaldo, Weah- o por su instinto asesino -Papin, Van Basten-. Uno puede discutir el criterio de los corresponsales de France Football, pero no se puede negar es que ese esférico dorado es el premio individual con el que sueñan los futbolistas.
Están también los que nos conmueven porque fueron uno de los nuestros: Stoichkov, la bomba de adrenalina, Rivaldo, aquel genio triste, los malabares de Ronaldinho. Por algún motivo, ninguno de ellos tiene la fuerza dramática de Messi, el que no crecía, el más bajo del equipo, nuestro hermano pequeño.
Un jugador de quien se ha dicho erróneamente que es el primer Balón de Oro de La Masia. Messi no pertenece al fútbol base barcelonista, ni a ningún otro club o entrenador. Aprendió su vértigo en otro lado. Messi es del asfalto, de las calles, del barrio, de la pared con la farola, el regate a la abuela furibunda y el sprint con el perro. De los que se encaraba con los mayores y jugaba contra gente de otros rincones de Rosario que llegaban a su potrero atraídos por su leyenda. Un jugador tan extraordinario que no nos duele que Xavi -la quinta esencia de La Masia- haya quedado a las puertas del cielo.
Sobre el terreno de juego, en una final, rodeado de profesionales, el diez del Barça nos recuerda que un día jugamos en el patio, en la plaza, en la calle poco concurrida. El balón podía acabar en el sótano, o bajo el brazo del vigilante aguafiestas, o en los morros de un mocoso felón. Nos hace pensar en cuando un caño pisado era más importante que un gol, en cuando éramos niños y el balón era un reto y una diversión.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

fabuloso!

collo

Diego dijo...

Felicidades Leo.

P.S: Blue Power! eh Albert?

Albert Martín Vidal dijo...

Si, es para alegrarse... Y eso que la espalda que me metió Messi en su día fue memorable, se comportó como un borde veterano.

Marc dijo...

I no dius res que dels 5 primers, 4 juguessin al Barça tricampió?
Si el Barça fa una bona temporada i Espanya guanya el mudial (Pep no ho vulgui*), l'any que ve el guardó hauria de ser per Iniesta.

*Pep no vulgui que ens haguem d'empassar tota la retòrica no-nacionalista espanyola com ja va passar amb l'eurocopa.

Albert Martín Vidal dijo...

Espanya tindrà moltes opcions, és veritat. Puigcercós, Carretero i companyia estarien encantats que Del Bosque aixequés la Copa, no en tinguis cap dubte.

Marc dijo...

Probablement ho estarien, però haver d'evitar diaris, televisió i fòrums d'internet durant una setmana per no ser ametrallat amb nacionalisme espanyol em rebenta. Tot i que he d'admetre que per futbol, preferiria que guanyés Espanya, això sí.

Albert Martín Vidal dijo...

100% d'acord. Seria un regal pel futbol. Però si hagués d'apostar, no ho veig molt possible.

Diego dijo...

Si el Barça ha cambiado su psicología y ya no es el pupas que fue yo creo que a España le ha ocurrido algo parecido. Yo creo que son favoritos, junto a Brasil y quizás Inglaterra. Y ojo con los equipos africanos, alguna vez tendrán que explotar!

Anónimo dijo...

Valen de vaselina?