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viernes, 5 de julio de 2013

Una bonita amistad



Imaginen que Rosell fuera presidente del Barça sin unas elecciones que le avalasen.

Imaginen que la gran apuesta del club en los últimos tres años hubiese sido un entrenador de la talla de  Migueli que se hubiera largado con una inversión récord y tres tristes títulos mientras al otro lado de la trinchera La Banda acumulaba 15 títulos y el reconocimiento unánime del planeta fútbol.

Imaginen ahora que Rosell no admitiera el fracaso de su todopoderoso y bigotudo entrenador, pero simultáneamente cambiara de discurso con una llamada al "fútbol espectáculo" eligiendo a un técnico de asombradas cejas, sanas costumbres y abundante pachorra, llamémosle Rexach.

Imaginen que el nuestro fuera un vestuario roto donde los pesos pesados no se dirigen la palabra. 

Imaginen, por un momento, no tener atada la renovación de Messi mientras una legión de jeques suspiran por él. Imaginen a La Bestia Parda tirándole los tejos al United aprovechando que no llega el nuevo contrato.

Imaginen que un Madrid ya superior en todo nos hubiera quitado el fichaje de Neymar, el nuevo fenómeno, a quien en su día ya veíamos con nuestros colores. Imaginen que para olvidar el disgusto, nuestro presidente diera un volantazo y se lanzara a una política de fichajes radicalmente opuesta a la que siguió siempre, apostando por jugadores jóvenes, canteranos y españoles (un día escribiremos sobre la españolidad del fútbol: ¿qué cojones será eso? ¿Jugar con un tricornio? ¿Montar una pachanga de peña en chándal contra tíos en chanclas en Marina d'Or? Profunda cuestión ésta).

Imaginen más: imaginen que cuando al fin fichamos a un crack, el mundo supiera que es un acérrimo del Madrid y que a su perro le puso Cristiano. Imaginen que para dar credibilidad a la cosa rescatáramos a un mito del pasado para hacerle director deportivo, pero que al final el tío decidiera ser segundo entrenador.

¿Saben qué pensarían en este escenario apocalíptico? Pensarían que menudo verano infernal. Pensarían que ojalá el Atlético esté fuerte, porque en caso contrario el enemigo, con Messi, Iniesta, Xavi, Neymar y compañía, celebrará la rúa de la Liga exactamente coincidiendo con la cabalgata de los Reyes Magos, en una bonita comunión de cerveza, caramelos, pelucas y excesos.

Pensarían que menuda ganga de presidente. Y dirían, Rosell-Florentino, Florentino-Rosell, qué bonita amistad.

martes, 21 de mayo de 2013

Tú eres un tonto



Uno tenía el día ocurrente y pensaba escribir sobre los delirios de Florentino Pérez, comparar sus mentiras con la aglomeración de ángeles de Victoria's Secret que durante la tarde de ayer se sucedieron por mi lecho conyugal. O mejor atacar un perfil serio del más megalómano de los concejales de urbanismo de este país.  Luego todo me supo a ceniza.

Ocurre que Florentino volvió a mentir con una tranquilidad plena. De nuevo. A veces uno piensa que con el tiempo se acostumbrará a que le tomen el pelo. Pero si se reflexiona sobre esa costumbre del Tito Flo, de su club, de sus omnipresentes altavoces, al final por alguna parte revienta la indignación.

Es cierto que éste es un país hecho de opio y odio. Pero aun así sorprende que este señor, con ese discurso a medio camino entre R2D2 y un cura de pueblo, insulte a la inteligencia de la gente con tanta tranquilidad. "El madridismo está más unido que nunca". "Este club ha dado un salto cualitativo importante en lo deportivo". "El balance, desde el punto de vista deportivo, es positivo”.

El asunto es digno de estudio y deja algunas preguntas importantes: ¿Lo cree de verdad? ¿La autocrítica le perjudica de cara a la cita con las urnas? ¿Está enajenado? ¿Le han poseído Ochaíta, o Toñín el Torero?

Tal vez no sea nada de eso.

La semana pasada corrió este vídeo, tomado instantes después de que Spanoulis frustrara en Londres a la sección de baloncesto de La Banda. Repásenlo con atención, es tremendo. Florentino, increpado, mira al superhéroe y le hace el inequívoco gesto con que los césares pedían la cabeza de alguien. Pulgar abajo, escalofrío en la nuca. Y se dirige a él: "Tú eres un tonto". Sorprende su frialdad. Sorprende ese artículo indeterminado. "Un tonto". Tres sílabas poderosas que evocan al niño Florentino en el patio de colegio con su bata gris y sus gafas mientras padece toda suerte de bullyings. "Un tonto", por el amor de Dios.

Tal vez sencillamente sea eso. Florentino Pérez, ex director general de la Asociación Española de la Carretera durante el tardofranquismo, se ha convencido desde su trono de ladrillos de que somos idiotas. Él ascendió desde la nada hasta el poder mientras el resto braceábamos en el fango. Ya conocen su venganza: puede mentirnos cuanto quiera. Porque Florentino no cree que seamos tontos. Lo sabe.

viernes, 3 de mayo de 2013

Adiós al Mal



"Una fanática y abigarrada banda de fracasados decididos a hacerse ricos de repente y que, para ello, están dispuestos a cometer cualquier acto de violencia y cualquier delito".
Stefan Zweig, Momentos estelares de la humanidad

San Mourinho pidió justicia y el fútbol le ha dado justicia. El músculo y la valentía del joven Borussia enterraron el martes al equipo más infame que hemos tenido la suerte de conocer. San Mourinho, apóstol de las redacciones deportivas madrileñas, ve cómo su tiempo en España se agota con un balance lamentable para el equipo más caro del planeta: tres años para lograr una Liga, una Copa y una Supercopa de España. 

Permítanme que sea puntilloso y repase los éxitos de tres años de violencia fallida: la Liga la lograron sólo cuando el Barça se convirtió en el vestuario más laureado que han visto los tiempos, sólo cuando faltó, lógicamente, el hambre. La Copa. Qué decir de ese célebre partido en que once artistas del full contact se llevaron un título con un espectáculo digno de Tarantino. Y la Supercopa, sí, de la que mandaron una réplica de agradecimiento a Valdés, Mascherano y Piqué por esas tres cagadas. Pueden ustedes objetar que tal vez se lleven otra Copa del Rey, cierto. Pero nada cambiaría que con cuatro tristes títulos locales juraron ser mejores que un conjunto que sumó 15, seis de los cuales internacionales, y logrados con el mejor fútbol que se recuerda.  

Hemos empezado por la plata porque es ése el universo en que se maneja San Mourinho. Pero entremos en el cómo. Hay futboleros criados en las selvas de los 60 y los 70 que aseguraban que en nuestra era no se juega duro, que duro era el fútbol en aquel tiempo. Todos callaron con el invento de destrucción de San Mourinho. Cuatro tíos a esprintar y el resto a repartir. ¡Genio! ¡Refundador del fútbol! Han sido años de hostias como panes, que dijo el poeta. Ahí queda su legado: un extenso catálogo de codazos, planchazos, patadas voladoras, segadas por detrás, pisotones en la mano y sí, también dedos en la cuenca ocular. Les sobraba el talento para ganar dando espectáculo y respetando el balón pero cuando se enfrentaron a los maestros del fútbol, sólo supieron pegar.

Tal vez algún extraterrestre pueda pensar que resultaría imposible encontrar a futbolistas de primer nivel mundial dispuestos a arriesgar de esa forma su fama. Pues los había, vaya que sí. San Mourinho ya demostró en el Chelsea y el Inter que no hay fuerza mayor que el fanatismo, y que es el fútbol un territorio propicio para los mercenarios. De ello vivió, cosa sencilla cuando se tiene la mayor chequera del planeta fútbol. Y ya de paso le hizo un sonoro corte de mangas a la cantera.

Para imponer su vergonzoso plan, san Mourinho gozó del apoyo incondicional del Ser Superior -a quien por toda la eternidad el mundo del fútbol debería recordar como el mecenas de los Pepes, los Marcelos, los Sabis, los Khediras y los Arbeloas-. Y jugó a la política romana, acuchillando a todo el que sí tuviera escrúpulos. Por el camino convirtió el periodismo de su ciudad en una charca apestosa. Durante el reinado de Florentino y San Mourinho, llegó a publicarse que el Barça se dopaba y se desplegó la campaña más demencial contra los árbitros que ha conocido este país. Fue, de verdad, la muerte de la inteligencia. 

Pero no se precipiten con las lágrimas. San Mourinho deja un entorno crispado, un vestuario dividido con pesos pesados que -literalmente- no se dirigen la palabra. También un equipo sobrevalorado y henchido de orgullo después de tres años expuestos a las falacias de los medios. Digan adiós a este tiempo mágico, nunca antes fue tan hermoso ser barcelonista. Digan adiós al engendro. Si el fútbol se dignara ser justo una segunda vez con San Mourinho de La Meseta, este equipo, este horror, sería recordado por los siglos de los siglos por su nombre de pila. Sencillamente, La Banda.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Después de la conjura



Se ha cumplido un año del triste empate de La Banda contra un Racing que ya olía a descenso. Muchos aseguraron entonces que los futbolistas le habían hecho descaradamente la cama a Mourinho. Era la jornada cuatro y los Altintops ya habían perdido cinco puntos. Ese día el núcleo hispano del vestuario habló con el entrenador y le planteó una tregua. Pedían más minutos para esos superdotados del balón que son Arbeloa, Granero o Albiol. "Vamos a llevarnos bien", pensaron unos y otros. Desde entonces, la locura. Un vestuario conjurado, hambriento, rabioso y convencido es el arma más devastadora que existe en el fútbol. Y esa mezcla de adrenalina y vértigo arrasó en la Liga con una racha de 93 puntos ganados sobre de 102. Pero desde el mismo momento de la rúa, volvió la realidad.

La realidad es que muchos dentro de ese Frankenstein no se soportan. Que el objetivo común sirvió para tapar miserias y desencuentros. Que se siguen sabiendo inferiores al Barça y que no comulgan con los métodos navajeros de Mourinho. Así como uno entiende que Pepe tiene sueños húmedos en que él, armado con una sierra eléctrica, entra en una guardería de Rosario (Argentina), un buen número de ellos son gente normal, algo pegona, algo tuercebotas, pero normal. Y ocurre que a Casillas le vimos sonreír en los dos partidos de la Supercopa. Esa sonrisa delataba que la locura ha pasado, que han perdido esa angustia vital de tener que ganar a un rival monumental. Y esta Banda, si sonríe, pierde.

El pacto con el diablo se ha amortizado con una Copa del Rey (seguramente la final más violenta que se ha jugado en España en varias décadas), una Liga y una Supercopa. Tres títulos para el equipo más caro del mundo, que ve cómo hasta el Atleti le moja la oreja en Europa. Este año difícilmente habrá otros pactos. Lo que les une es esa Décima. Causalmente, la última vez que La Banda comenzó con 8 puntos perdidos tras cuatro jornadas fue en el año 2001, una temporada que terminó con Zidane gritando "¡toma, toma!" al cielo de Glasgow. Y en esta competición el equipo de los esprínters de extrarradio sembrará el pánico. Pero el resto del año, en el resto de competiciones, aquello será Troya, como lo fue antes en el Chelsea o el Inter, calcinados tras el paso del Quincazo Segundo. Sus vestuarios pagaron el precio de pactar con el diablo, de sobremotivarse por encima de sus posibilidades, de desafiar a rivales superiores. Señores, prepárense a disfrutar. Y recen, recen mucho, para que a cambio no tengamos que comernos La Décima. 

martes, 28 de agosto de 2012

Síntomas



En agosto de 2011, La Banda arrolló al Barça en el primer partido de la Supercopa. Los Quincazos también exhibieron agresividad, ambición y tono físico en el Camp Nou; sólo el talento sobrehumano de Messi impidió que ganaran ese título. Pero su dinámica era temible. En la jornada dos de Liga ya llevaban diez goles y eran líderes. La cosa, ya saben, acabó en récord y título.

Un año más tarde, ya lo ven. La Banda sale al Camp Nou gallinácea y raquítica. Tiene potra, pero muestra un nivel ínfimo. Tal vez gane esta Supercopa a lomos del politraumatizado Averno, del genuino olor a metal fresco. Pero su nivel no es el que era. Ya tienen una Copa y una Liga y sólo darán ese plus de capacidad de sufrimiento que se requieren para ganar en Europa. Por supuesto que se hinchará a ganar un montón de domingos consecutivos, pero no engañan a nadie. La sobreexcitación y el hambre se quedaron en Cibeles y sólo volverán con los acordes de Händel.

En pleno agosto hay cosas que se intuyen. Si este Barça mejora su nivel defensivo hasta lo que podría considerarse simplemente Flojo (escalando desde las profundidades de Grotesco, Patético, Lamentable y Bochornoso) esta Liga no se escapará. Puede que estas conclusiones les parezcan precipitadas. Pero no olviden que ya hemos visto al equipo remontarle un 0-1 a La Banda -lo que demuestra fe- y de ganar un partido que hace un año habríamos perdido sí o sí -lo que demuestra hambre-. Hace un año ya en la segunda jornada pinchamos prematuramente un partido fácil en Anoeta.

Europa será este año el reto. Pero la Liga, amigos, bien podemos ganarla a 12 jornadas para el final.

jueves, 3 de mayo de 2012

Honores al ejército del mal




-¡No violamos como los buenos soldados! Somos caballeros tristes, suaves, de mirada perruna, lo suficientemente bien integrados para controlar nuestros impulsos.  
Lolita, Vladimir Nabokov


Butifarra sobre el césped. Provocaciones a la grada. Aullidos en el avión. Chulería en el aeropuerto. Desprecios al rival en los medios amigos. Suerte que nosotros ganamos 13 y ellos dos. Qué estampa la de La Banda en la victoria incontestable. Esa legión de mercenarios apenas lograban alterar sus rictus marciales para sonreír sin pensar en los derrotados. Son Conan en la rue Saint Honoré. Boromir en Via Durini. Alien en la Quinta Avenida.

Como dice nuestro buen Torpedo, este equipo estaba forjado a imagen y semejanza de Esparta. Lucha, competitividad, nulo sentido estético, pragmatismo, litros de sudor. El mérito radica en eso, en que ese vestuario ha sido capaz de afrontar toda una temporada, día tras día, sabiendo que iban a convertirse en el equipo más odiado de todos los campos de España (todos no, ya saben) en muchas décadas. Y aún así, ganar, ganar y volver a ganar.

El madridismo lo celebra con la desesperación de quien lleva años sufriendo las siete plagas, pero sin atisbo de adhesión. En esta Banda camorrista sólo creen los Ultras Sur, los lerdos que corean el nombre de un entrenador que con su cobardía les ha echado de una competición tras otra. El barcelonismo conoce de sobras esos aspavientos sobreactuados, los hizo en el pasado cuando ganó un par de ligas con Van Gaal como piloto de la nave en una época gris.

Amigos, ciertamente es horrendo verles celebrar, pero es hermoso diferenciarnos en la derrota y en la victoria. Y alegren esas caras: no son ustedes la señora de Pepe, que Dios la ampare.

lunes, 30 de abril de 2012

La matanza



Van 165 millones de euros y fallan sendos penaltis. Casillas, enfrentado a su entrenador, trata de arreglarlo. Pero luego aparece Ramos y nos regala la carcajada del año. Liquida el asunto Schweinsteiger (del alemán, el  criador de cerdos), que culmina su autoprofecía con la ejecución del puerco más obeso del fútbol mundial.

Fue el epílogo europeo de La Banda. Más allá de la espesa nube de propaganda, sigue viviendo de su elefantiásico presupuesto y de contragolpes vertiginosos para ser el matón de patio de colegio que arrasa a los enclenques. Lleva así tres años y no parece dispuesto a cambiar. En toda la temporada -¡récords, gloria, la Liga!- ha jugado contra dos equipos grandes: Barça y Bayern. En total, ocho partidos. El saldo ya lo conocen: dos victorias acobardadas, dos empates inútiles, cuatro derrotas. Entre bávaros y catalanes le han echado de todas las competiciones del KO. Y sí, ganaron la Liga en el Camp Nou con una "exhibición" majestuosa inspirada en el inolvidable Viking Stavanger.

La trayectoria europea de La Banda merece capítulo aparte: se ha cruzado, atención, con el Olympique de Lyon (cuarto en el Championnat), Ajax y Dinamo de Zagreb (campeones en Holanda y Croacia), CSKA de Moscú (tercero en Rusia) y Apoel de Nicosia (tercero en Chipre). Pero más allá de los azares del sorteo, durante la década en que han buscado la décima, han llegado sólo a tres semifinales; en el mismo tiempo el Barça ha logrado ese número de títulos.

Y así, el rey del fast food del fútbol mundial, la cobardía táctica encarnada, ha encontrado su San Martín de cada año para recordarnos el abismo existente entre los equipitos que ganan ligas y los que permanecen en la memoria. El mismo que hay entre puercos y humanos: comparten el 93% de genes, pero hay que ser muy bestia para no apreciar la diferencia.

domingo, 15 de abril de 2012

Bienvenidos a Botswana


"We'll crucify the insincere tonight"
Smashing Pumpkins


No hablaremos hoy del demócrata de toda la vida que mató accidentalmente a su hermano, que recibió el cargo de manos de un dictador, que protegió a los golpistas contra la democracia, que ocultó los delitos de su yerno cleptómano y que se fue a África a celebrar tanta impunidad.

Nada de eso: hoy escribimos sobre la feliz coincidencia de que un año más el Barça sea el encargado de quitar la máscara a los dos mayores monumentos a la mentira que existen en el planeta fútbol: La Banda del Tito Flo y el Chelsky de Abramovich. El modus operandi de ambos caudillos es similar: amasar una fortuna con métodos Poceros, llegar a un club y soltar una millonada para solventar cada problema. ¿Que mi equipo no combina? Ficho a Mata y Torres, que no combinan pero meten goles y así disimulamos el problema. ¿Que el centro del campo de mi equipo es lamentable? Arreglado, fichamos algún lateral de 30 millones del señor Mendes y listos. Y si el problema persiste, pues traemos a dos Balones de Oro que no sean centrocampistas y a otros tres mediapuntas: seguiremos sin jugar a una puta mierda pero ganaremos a los Osasunas.

El Barça que tratará de desnudar a unos y otros es el de los diez canteranos por partido, el equipo con mejores centrocampistas de la historia del fútbol, el arte del toco y me muevo y vuelvo a tocar. Si el balón transita en esa zona, no hay dudas de cómo acabará el asunto.

Señores Abramovich y Florentino, cuidado con las caídas: les asombraría cuán frágil puede ser una cadera.

domingo, 25 de marzo de 2012

Muera la inteligencia




Ocurrió el Día de la Hispanidad de 1936 en la Universidad de Salamanca. El paraninfo estaba atestado de falangistas y carlistas, también asistieron la mujer de Franco y varios militares que apoyaban el golpe contra la República, entre los que sobresalía en barbarie José Millán-Astray. Del auditorio salió el grito "¡Viva la muerte!", lema de los cabestros de la Legión. Un tal profesor Maldonado tomó la palabra para decir que "Cataluña y las Vascongadas" eran "cánceres en el cuerpo de la nación" y para felicitarse de que el fascismo sabría "cómo exterminarlas cortando en la carne viva".


Tras varios aullidos franquistas, Miguel de Unamuno, rector de aquella universidad, tomó la palabra para poner algo de humanidad en aquel esperpento haciendo referencia al hecho de que Millán-Astray era tuerto y manco: "Desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el general Millán-Astray pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor".


Su heroico discurso vino seguido de un conato de linchamiento público y del grito de Millán-Astray que pasó a la historia para definir la esencia del franquismo: "¡Muera la inteligencia!". Tres palabras que han retumbado estos días en mis oídos a raíz del bochorno del Villarreal, cuando La Banda, tras ser claramente beneficiada por el arbitraje, montó un zafarrancho atroz en protesta contra el árbitro. La pataleta no ha amainado aún, ya lo saben: ahora no hablan con los medios, están cómodos clausurados en su mundo de bilis y paranoia. Llamativo también resulta ver las iniciativas de la afición dando pábulo a la locura de Mourinho. "Tu silencio es el grito del madridismo" es el inexplicable hashtag que ha inundado Twitter desde entonces. Una falta de autocrítica total, idéntica a la que se produjo después de que el Quincazo Segundo se negara a pedir perdón por su agresión a Tito Vilanova y una pancarta lo bendijera: "Tu dedo nos marca el camino".


A pesar de Aznar, del Tito Flo y de las mayorías absolutas del PP en Madrid, sería injusto y simplista hermanar al fascismo con ese club. Pero sí llegamos a la conclusión que en un país donde no se hubiera gritado "¡muera la inteligencia!" en su universidad más antigua sería impensable el amparo mediático y social que está recibiendo Mourinho. En un país que no hubiera vivido una Guerra Civil para recuperar los valores del medievo no habría hoy tantas decenas de miles de personas tan dispuestas a bunkerizarse en uno u otro bando ignorando premeditadamente la verdad; en un lugar donde el tirano murió en la cama 39 años después del golpe no sería normal la ciega adhesión al primer caudillo que se les cruza. Y más aún cuando ese caudillo, no siendo tuerto ni manco, arrastra tan evidentes mutilaciones.

lunes, 23 de enero de 2012

Placeres de la nueva era

En otro tiempo, hoy les habría alertado del peligro de La Banda ante el partido del miércoles. Del riesgo que tiene un equipo con el orgullo herido. De que a las redes se llega en tres segundos cuando un partido dura 5.400. De que cosas más raras se han visto. De que que si los Quincazos Portugueses le sacan cinco puntos al Barça, por algo será. En otro tiempo, les habría contado una ristra de chorradas.
Al barcelonismo le preocupan dos cosas exclusivamente. Ambas graves: la primera, infligir una nueva y humillante derrota al Tito Flo y su aberrante criatura. ¡Miedo, que vendrán con todo! ¡Con cuatro tíos ofensivos en lugar de tres! ¡Con Granero y Kaká! ¡Pánico! Qué maravilla: esa Banda menor y camorrista sigue sin tener un solo centrocampista que llegue a las rodillas a cualquiera de los de Guardiola. Nada más que discutir. Volverán a palmar, la pregunta es, un día más, el cómo (y ojo, tras lo del miércoles pasado, no hay que descartar un gol de chilena de Mascherano). El Camp Nou quiere sangre, recochineo, olés, cánticos al Delincuente Segundo, insultos al Tercero. Al Camp Nou se le antoja la abominable ola.
La segunda causa que realmente merece la pena en este momento es observar el grado de descomposición del vestuario y de los despachos de ese club tras la enésima violación barcelonista. Esperamos, arrodillados, las crónicas de Diego Torres sobre las miserias de esa casa de perdedores pendencieros. La paranoia de Mou. La sorda guerra civil entre portugueses y españoles. Los lloros de CR Ceja contra la táctica. Los ataques de valores de los medios capitalinos antes la demencia de la piara (Arbeloa, Marcelo, Sabi, Ramos, Pepe, etc). Las impagables apariciones de Butragueño, Pardeza, Zidane. El hundimiento de la vanidad del Tito Flo.
Amigos, no se preocupen por nada. Compren cava y palomitas. Disfruten, que esto es irrepetible. Y La Banda viene al ataque.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Antinavidad

Muy probablemente están todos ustedes ebrios o a punto de estarlo. Esta Caverna no anda mejor y está chistosa desde que ha visto la portada del As. Ahí tienen a la Familia Real. Falta el ladrón, objetará alguien. Por Dios, está Mourinho justo en medio: el entrenador que llegó para ganar y gastó como dos jeques para lograr una Copa. El hombre que mientras distraía al pueblo con su circo, se dedicó a fichar jugadores de su propio agente sin el menor rubor. ¡Que falta el yonki!, pues tampoco. Ahí está Casillas, adicto al sadomaso y a la dominación violenta. ¿El inmigrante? El pobre Higuaín, marginado en un equipo de delincuentes donde no encajan sus maneras elegantes. Ya, y ¿la anoréxica? No sale en la foto, cierto. Es la afición, se quedó en el baño con una portada del Marca. Oiga, quedan por lo menos un par de mongos, ¿quiénes son? Eso ya es más difícil, porque sólo nos queda Marcelo, ese sabio, y Ramos, la ciencia encarnada. ¿Preguntan por el intocable? Ahí está también: su bajeza real, el Delincuente Primero.
Bonus track: Observen detenidamente esta imagen. ¿Qué demonios hace este palestino disfrazado de Villa? Ni idea. Pero den por descontado que está en fuera de juego y que no le da ni de coña.

viernes, 16 de septiembre de 2011

La Banda como síntoma (III): Calentamiento global.

Es probable que ustedes, gente despierta en tanto que futbolera, haya oído hablar del calentamiento global. Ya saben, la teoría científica de que el planeta se va a la mierda por el recalentamiento acelerado que han producido las emisiones de CO2. Este fenómeno ha sido objeto en los últimos años de todo tipo de estudios, sus efectos se reconocen en los programas de partidos políticos y ONGs alrededor del mundo, hasta los niños de ocho años oyen hablar de ello en la escuela.
Pero sin duda ustedes también saben que no todo el mundo admite su existencia. Hay poderosos lobbies, que se dedican a negar las evidencias, con aplicados representantes que hablan al dictado por todo el mundo. Rajoy, Aznar y un largo etcétera de políticos -que creer, creer, sólo creen en el diner-o se han dedicado al negacionismo del siglo XXI. Son espíritus críticos y libres que tal vez habrían negado el Holocausto de haber nacido hace 50 años; hoy no, hoy lo suyo es proclamar las bondades del petróleo* y atentar contra la cordura.
A ese colectivo pertenecen los mayores delincuentes de la Banda de los Quincazos Portugueses, Salmantinos, Sevillanos y hasta Donostiarras. No sólo niegan su juego violento contra el Barça -inventan provocaciones previas, aseguran que tenemos alucinaciones, aprenden nombres impronunciables de árbitros ignotos- sino que hablan de dopaje, de una competición adulterada. Ahora, además, se sienten víctimas de la violencia ajena.
Su mensaje es claro: que a CR Cejas le insulten en Pamplona o en Gijón no tiene que ver con el comportamiento chulesco y canalla de este infame equipo, vergüenza histórica, monumento a la prepotencia. No, eso es villarato y sobreprotección a Messi. Que les increpen en toda Europa, platinato. Que les hagan entradas criminales les azora: los mismos que aseguraban que Alves hizo teatro en el Bernabéu piden ahora cárcel para Leko.
Así, el equipo que más ha hecho por crispar el fútbol a base de violencia y mentiras en el último bienio no acepta ser el culpable de ese calentamiento global. Es más, se presenta como víctima. Señores de Exxon y de Bristish Petroleum: hagan un acto de justicia con los Quincazos y patrocínenles. Nieguen, renieguen y sigan riéndose del mundo.

miércoles, 24 de agosto de 2011

La Banda como síntoma (II): Todo por la pasta.

No les quiero aburrir con la enésima explicación de la crisis económica que desangra al primer mundo. Lo hizo este lúcido anciano. Lo hicieron los amigos de Inside Job y el autor de Españistán. Pero permítanme que sí rescate la opinión de empresarios y expertos que aseguran que ésta ha sido, sencillamente, The greed crisis, la crisis de la codicia, una hecatombe predecible y causada por la falta de valores de individuos con un enorme poder.
Eso es La Banda del Delincuente Primero: un monumento a la falta de valores. Vale todo para ganar, y lo que es más asombroso, vale todo para perder, para arrastrarse por los cenagales, para ser la vergüenza del planeta, para motivar a un Barça legendario que lo ha ganado todo y que corría el riesgo de echarse a sestear. Florentino debería saber que antes de crear esta infamia que es su Banda, ya existía un deporte llamado vale tudo y que ofrece instantes edificantes como estos. A eso juega el Delincuente Segundo: a decir que el rival se dopa, que compra árbitros. A lo que haga falta. ¿Les sorprendería que pagaran a un chalao para que atentara contra Messi? A estas alturas, ya no sabemos dónde está el límite; es lo que tiene la falta de valores: te tiras por el tobogán y el resto es sencillo.
Sólo Florentino podría parar esto, echando a Mourinho, dimitiendo en junio. Pero conviene recordar quién es el Ser Superior. Un milmillonario de la especulación y el ladrillo que durante toda su vida sólo se ha preocupado de levantar barreras entre él y la plebe. Alguien, cosa tremenda, a quien sólo le importa ganar dinero. Fueron él y los que son como él los que trajeron la crisis más grave a Occidente en 80 años, una crisis que amenaza a la gente mayor, a las familias y a toda una generación de jóvenes.
A este Enemigo Público le ampara su poder -que emana de su dinero- y su Central Lechera -que vive también de su dinero-. Sólo caerá si el madridismo en pleno abre los ojos, hincha los pulmones, y silba. ¿Qué puede hacer, mientras, el Barça? Seguir humillando a un hombre que en 64 años sólo ha conocido la derrota, el oprobio y la vergüenza gracias a Ronaldinho, primero, y Messi, después. Seguir humillándole en un pequeño acto de justicia universal.
Pero que nadie se engañe: esto es sólo fútbol, y cuando hayamos acabado con él, seguirá dedicado a lo que ha hecho toda su vida: joder al planeta para comprarse un barco nuevo.

domingo, 21 de agosto de 2011

La Banda como síntoma (I): La verdad ha muerto.

¿Cómo es posible que Florentino no haya dimitido? ¿Cómo es posible que no haya miles de socios del Madrid exigiendo el despido de Mourinho después de toda la infamia que ha protagonizado? ¿Qué alma mueve a La Banda de los Quincazos, qué propósitos? ¿Cómo se mantiene en pie el equipo más caro, leñero e impopular del planeta? Tal vez porque comparte algunos de los males que asolan a un planeta que se cae a trozos. Éste es un extracto de la entrevista publicada el pasado mes de abril en La Vanguardia a Kelly Nycks, director del documental Split: A divided America. Que se sepa, este buen hombre nada sabía de la Central Lechera, de Inda, de Pedro J., de Relaño, de PuntoPelota, de Defensa Central, de García Ferreras ni de Mourinho.
-Antes cada ciudadano tenía derecho a elegir una opinión, pero no podía inventarse unos hechos. Lo que ha cambiado es que las nuevas tecnologías permiten a cada ciudadano elegir la realidad que prefiere y encerrarse en ella como si fuera una burbuja.
-¿Cómo?
-Hay más información que nunca, pero también más facilidad para tergiversarla a menor coste: cualquiera puede manipular: –mezclar, montar, alterar– voz, sonido, imágenes, vídeos...
-Eso no cambia la realidad, que es una.
-Desde luego que no, pero permite que cada uno elija su realidad y, sobre todo, permite a cada uno nutrirse sólo de los contenidos que no la ponen en cuestión.
-Siempre ha habido ideologías y medios de comunicación que las sustentan.
-Sí, y todo el mundo tiene derecho a una opinión, pero no a unos hechos. Elegir los hechos no era posible antes, pero eso es exactamente lo que está pasando hoy. Antes no era tan fácil manipular las lecturas de los hechos. No era tan fácil crear una cadena de televisión de ultraderecha, por ejemplo, capaz de emitir vídeos trucados y tertulias con expertos que los apoyan con un sinfín de recursos mediáticos hasta conseguir crear una realidad paralela...
-Por ejemplo.
-Hay millones de norteamericanos que todavía creen que en Iraq se encontraron armas de destrucción masiva. Y lo creen no porque se lo haya dicho la Fox, sino porque “lo han visto” en la Fox: lo han visto en sus vídeos. ¡Ésa es la causa última de la desaparición del centro, del mainstream, y de la polarización y radicalización de las posiciones políticas! Y no sólo en Estados Unidos.
-¿Qué relación existe?
-Antes cada uno tenía su opinión, pero había grandes medios de centro, como The New York Times o The Washington Post, que ratificaban con honestidad lo que era cierto o lo que no y el resto de los media lo aceptaban, como casi todos los ciudadanos... Siempre quedaban opiniones radicales sobre los hechos, pero no cuestionaban de forma radical su autenticidad: había, al menos, una “verdad de la mayoría”. Hoy el Times y el Post han perdido la capacidad de crear esa versión hegemónica de la realidad. Venden una realidad más que compite con la Fox y los creadores del Tea Party.

jueves, 18 de agosto de 2011

Real Madrid Club de Delincuencia

Tranquilo, como quien pasea por la Rambla de Catalunya con su mujer e hijos, Mourinho localiza a su objetivo y se aproxima, tranquilo a él. Cuando lo tiene a menos de un metro, emplea su mano buena, la derecha, para hurgar con el índice en el ojo de la cabeza pensante del Barça. En el momento de sentir la humedad de la córnea en contacto con su dedo, se le pone un inequívoco rictus de placer. Después, ante la falta de reacción violenta de la víctima -un desganado empujón-, el Delincuente Segundo del Tito Flo lanza un ataque desesperado lanzándole besos a Pito Vilanova, que le ignora. Mourinho acaba de explicar, en un gesto para la historia, qué es La Banda.
Eso ocurre instantes después de que Adriano, ese lateral calamitoso incapaz de despejar un balón, se encuentre con la pelota en el área del rival. Por instinto, la centra atrás, donde no llega el Delincuente Tercero. Allí aparece Messi. Tranquilo, reposado, como quien pasea a su mujer e hijos por la Rambla de Catalunya, acomoda su empeine para meterle al Señor Carbonero su 13º gol. La Bestia Parda no hace como debiera y se niega a hacerle un calvo a los delincuentes Cuarto, Quinto, Sexto, Séptimo y Octavo. Es el minuto 88 y lo celebra eufórico: el fútbol vuelve a imponerse al crimen, el cosmos sigue fluyendo. Besos a la afición y al escudo, gritos, mirada al cielo. Messi acaba de explicar, en un gesto mil veces repetido, qué es el Barça.
Millones de espectadores lo han vuelto a ver. El Madrid es el mal y al cierre de esta edición no parece que el pío Delincuente Primero, muy pendiente del Ibex 35, se plantee ni dimitir ni echar a su entrenador y a seis jugadores por calcinar la imagen de su club. Es cierto que el Barça tuvo suerte. También lo es que desde su llegada a la presidencia, el Barça acumula ocho títulos, por uno de La Banda y a eso la suerte no llega.
A La Banda, que lo fía todo a unos títulos que no gana, la salvará una nueva dosis de realidad virtual en los kioscos. Es obvio que no entienden otra cosa que el marcador: ni los valores, ni la sapiencia, ni la vergüenza, ni el arte. Tal vez acierten a comprender el santo testamento del profeta del fútbol. Y conviene recordarles que el 20 de noviembre y el 17 de abril tenemos una cita. No tengan la menor duda de que, ¡ay!, traeremos la minifalda.

sábado, 18 de junio de 2011

Cerrado por secuestro.

Dorsal 4: S. Gramos.

sábado, 29 de enero de 2011

Sobre los perdedores

-¿Qué les has dicho a tus compañeros?
-Nada, que perdiesen tiempo.
Sotillos, capitán del Real Madrid Alevín.
Ahora se ha cumplido un mes del Torneo Brunete. Lo ganó el Barça, claramente inferior a La MiniBanda, tras empatar a cero y ganar por penaltis. Pero más que la final me impresionaron las palabras de su capitán, un central tremendo llamado Sotillos, en la semifinal. "Que perdiesen tiempo". Dicho con esa naturalidad, con esa convicción absoluta, de boca de un alevín.
Aquel chaval me ha hecho pensar en la cultura de la derrota que se ha instalado en la Casa Blanca. Las columnas de diversos articulistas así lo reflejan, una vez superado el prolongado soufflé mourinhista. Y uno piensa que no son sólo títulos y récords lo que ha logrado este Barça de las manitas. También hay un daño psicológico irreparable al eterno rival. Por primera vez han conocido el miedo, un azote que el Barça padeció durante décadas y que superó de la mano de este equipo irrepetible.
Y de este miedo quería hablarles. El extraordinario Retratos y encuentros de Gay Talese incluye el relato El perdedor. Es el perfil de Floyd Patterson, en su tiempo campeón del mundo de los pesos pesados. Talese le conoció cuando ya no era el mejor, en la derrota: "Pero Patterson, que tiene sólo 29 años y apenas un rasguño, se niega a creer que está acabado. No puede evitar pensar que fue algo más que Liston lo que le destruyó: una fuerza extraña, psicológica, tuvo también que ver; y a menos que pueda comprender cabalmente qué fue y aprender a manejarlo en el cuadrilátero, no sería capaz de vivir en paz en ningún sitio, salvo al pie de esa montaña. No será capaz nunca de desechar las patillas y el bigote falsos que, desde que Johansson lo venció en 1959, lleva consigo en un pequeño portafolios a cada pelea, de modo que se pueda escabullir lejos del estadio dado el caso de perder".
Con siete puntos de ventaja uno piensa que no es la aritmética lo que da la Liga al Barça. Es la excelencia propia y el miedo ajeno. Es el pequeño Sotillos pidiendo la hora. Es Mourinho preguntándose qué tal le sentarían unas patillas y un mostacho falsos.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Ande, ande, ande, la marimorena

¿Qué otra cosa es la Navidad? Excesos, empachos, borracheras, jarana y cachondeo. Esta Caverna quisiera premiar su fidelidad con un regalo que nos trae un socio y abonado madridista de pro, de nombre maradoniano, lengua bífida y vocación de abrefosas. Tuvo lugar el pasado domingo, con la fea victoria (1-0) de la Banda de los Quincazos contra el Sevilla. Así li vio y así nos lo cuenta:

"Cristiano recibe, da unos toquecitos y pierde el balón. Pitada. Al rato pierde otro, sale el Sevilla jugando desde la defensa pero se la dan a Arbeloa. Éste no sabe qué hacer con esa cosa redonda que ve en sus pies y se la da a Cristiano, en fuera de juego por 10 metros porque no baja. Gran pitada. Loco perdido, presiona y consigue forzar un saque de banda. La grada le sigue pitando y se gira al respetable, empieza a pedir aplausos, a mandar callar y a hacer aspavientos. En la segunda parte, al primer balón que toca, recibe otra pitada con división de opiniones. La cosa se complicó en los banquillo y luego pasó desapercibido. Grande. La verdad es que el ruido de Mou tapa algunas cosas del Bernabéu increíbles. Ni una línea en la prensa".

No acaba aquí el humor que nos proporciona este Papa Noel blanco. En el mismo partido, oyó lo siguiente tras un fallo en el pase de Özil: “Claro, a éste, como es feo, le aplauden y le animan; a Guti como era guapo no le dejaban en paz”.

Amigos cavernarios, Feliz Navidad y no olviden que va a ser un gran año.

domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Es posible?

Cuatro jornadas y el debate filosófico ya está en las calles. ¿Es posible odiar más a este Madriz? Las formas prepotentes y las compras millonarias del tito Floren ya le situaron como un equipo odiado a nivel de los grandes clubes europeos. Pero en España, ese país en la cresta, el odio tardó en calar.
La mafia de José Mendes, con Cejas Redepiladas a la cabeza, ha hecho mucho. Pero lo de Mourinho parece broma, es un enviado del Señor para sembrar el mundo de antimadridismo. Meterse con el Sporting de Gijón o el Levante da la justa medida de lo que es hoy La Banda. Nuestra dicha no acaba aquí: la sobreexcitación de Mourinho, siempre calculada, responde a algo muy concreto. Tal vez a que intuye que le esperan meses duros, porque su equipo juega poco y de manera distinta al año pasado, que le costará reencontrar las rachas triunfales de Pellegrini. Su antídoto, pelearse con el mundo y sembrar de excusas los medios oficiales del analfabetismo blanco -ya saben, el As del villarato y el increíble Marca de los delirios-.
Honestamente, esta gente ha caído muy abajo y resulta difícil imaginar cómo podrían ser más odiosos. Pero si Floren quiere, desde aquí unas ideas:
-Nombrar a Aznar como su delfín y sucesor.
-Rebautizar como estadio Guruceta al Bernabéu.
-Hacer a Figo delegado.
-Imprimir el jeto de Juanito en las camisetas.
-Hacer directivo responsable de relaciones externas a Ochaíta, ese demócrata.
-Colocar a Tomás Roncero como nuevo jefe de prensa.
-Ceder el vestuario para las reuniones del TC.
Si estos consejos le parecieran al Ser Superior demasiado audaces, que por lo menos se digne mantener a Mourinho unos meses más en el cargo. Estaremos eternamente agradecidos.

martes, 31 de agosto de 2010

'Great expectations'

Dicen los agoreros que el Barça tiene una plantilla corta, saciada por el Mundial y por dos años gloriosos de humillación a La Banda. Que muchos de los cracks de este equipo irremisiblemente bajarán su motivación. Darth Vader ya ha avisado de que nuestros treintañeros son unos calzonazos y que no anem bé.
Pero es que La Banda ha alcanzado tales cotas de miseria que uno no puede sino sonreírse y prepararse para el orgasmo de todos los tiempos. ¡Ríanse del 2-6! El Madriz lo fía todo a su camorrista portugués, que en sus primeras comparecencias ha pedido el tiempo que no tuvo Pellegrini y ha dejado ir que
a) el Barça suele jugar contra diez
b) lo bonito del fútbol es acabar el partido sin goles en el marcador.
No negaremos aquí que Mou es un fuera de serie, un hombre que conoce los secretos del dao y además un ganador empedernido. Pero prueben a poner a Bill Gates al frente de un concesionario de monociclos en el Sahara o a Nacho Vidal como estimulador clitoriano de esta bellísima egipcia llamada Hatsepsut. Efectivamente, hasta ellos fracasarían.
¿Quiere eso decir que La Banda no puede ganar nada? No, quiere decir que bien harían de jugar la Copa del Rey con los titulares si no quieren fiarlo todo a su vieja potra europea. La Liga, si no hay accidentes extraños en los dos duelos directos, huele a azulgrana porque también el Barça tiene a un entrenador capaz de motivar a gente que ya lo tiene todo. Un entrenador, por cierto, que sabe que nada es más importante que el balón, y un entrenador a quien no se le conocen rotos en el trasero.