Hace sólo un año, el Campeón Mundial del PC Fútbol explicaba que "hay que ganar dando espectáculo para conquistar al aficionado". ¡Quiá! Ha recapacitado, señores, se ha visto unos vídeos de Chendo y Camacho dándole al balón y ha comprendido el auténtico espíritu de ese clú que a cada año bate nuevos récords de garbancerismo y megalomanía. Ahora, tito Floren dice que "el espíritu del Madrid es primero ganar, espíritu de sacrificio y valores". Viéndole, más de uno pasó miedo. A su frase le faltó "cojones y mostachos". Y un "¡Se sienten, coño!".
Hace un año, el ex concejal de Urbanismo del ayuntamiento de Madrid explicaba que el proyecto deportivo estaría basado en la estabilidad; ahora, que la estabilidad es ganar. Tendremos tiempo a lo largo del verano para hablar de Mou, ese nuevo regalo que llega para hacernos un poco más culés si eso era posible (y por cierto, según la Gazzetta dello Sport, mucho más respetable que el As o el Marca, lo hace al precio de 16 millones de euros). Vienen grandes días gracias a este ex director general de la Asociación Española de la Carretera que se empeña en despreciar las reglas del fútbol y el deporte y ha conseguido enervar a Zidane y Valdano de una tacada.
Mientras sopesamos si acaso no deberíamos proclamarle Cavernícola de honor, les dejo una reflexión de un empresario catalán conocedor de la hoguera de vanidades que es el palco del Real Madrid: "Florentino no volvió para lavar su nombre después del fracaso de su primer proyecto. Volvió porque ACS había caído en el ranking frente a sus rivales y sabe que ningún lugar como el Bernabéu para hacer negocios; desde que ha vuelto, han remontado el vuelo".
El Ecce Homo, el hombre que en su vida persiguió un balón.