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miércoles, 22 de agosto de 2012

Pablo contra Pablo



"Me llamo Pablo, ¿qué hago aquí?"
Pepe, 19 de agosto de 2012 

La conmoción de Pepe y su consiguiente transmigración anímica son la perfecta metáfora de la extraña situación que afronta el barcelonismo ante un nuevo duelo contra El Mal. Tras humillaciones históricas como el 2-6 o el 5-0, tras siete visitas victoriosas consecutivas al Averno, tras frustrar al eterno rival en 13 de los últimos 14 choques, La Banda cazó la última Liga en el mismísimo Camp Nou. Papá, me llamo Pablo y soy cuidador de ovejas.

El triunfo liguero del ejército de Mourinho fue merecido e incontestable. Y precisamente por ello nuestra turbación es mayor. La Fundación Khedira. Marcelo y Sabi y Arbeloa. Ese 4-2-3-1 parido para contraatacar, ese equipo cobarde en las grandes citas, ese homenaje al Sestao. Eso ganó. Mamá, me llamo Pablo y por las noches pinto farolas. 

Y si uno observa quiénes perdieron esa Liga, quiénes jugarán como visitantes esta Supercopa, el desconcierto es aún mayor. La Bestia Parda en su mejor año, en el año que ni un loco habría soñado, pierde. Busquets pierde. El mejor centro del campo que vieron los tiempos pierde. Todos derrotados por un puñado de velocistas cuya misión es tirar ocho sprints por partido. Tete, me llamo Pablo y me voy con Yuri Gagarin.

En la noche de mañana, con tanta pasión y un título en juego, será difícil medir el hambre de un vestuario saciado que pilló en cuatro años lo que otros grandes pillan en 30. Pero vendrá bien para intuir cómo anda de espíritu colectivo y capacidad de sufrimiento. 

Pero ante todo, el choque servirá para ver qué nos depara la vida tras el piano que nos cayó en la cabeza en abril. Apuesten a que el mundo seguirá igual. Pablo volverá a ser el mejor defensa del mundo, volverá a perder y volverá a conducirse como un carnicero descerebrado. Y el Barça, si tiene bien presente ese monumental chichón, volverá a ser el Barça. Que Dios nos ampare a todos. 

martes, 22 de noviembre de 2011

Alien VS Predator

El fútbol es la gran feria de las vanidades. Nada resulta tan fácil como detectar a un ególatra sobre el césped, porque habitualmente todo el que llega a la elite es tan bueno como soberbio. Y particularmente cómico es ver a los egoístas disfrazarse de filántropo.
Dentro de muchos años la gente se admirará al saber que Messi e Ibrahimovic coincidieron un año. La pareja, en efecto no pasará a la historia: La Bestia Parda y el Rey de Youtube combinaron poco y colaboraron menos. Con el tiempo se supo que a Cabralocavic se lo comían los celos y la desesperación de haber llegado a un ballet en que no era la prima donna, ni la segunda, ni la cuarta. Nada le frustraba tanto como aquel demonio de 1,69 que a cada actuación dejaba claro quién era el jefe.
Buceando en las interioridades de aquel matrimonio forzoso y mal avenido, uno encuentra cumplidas pruebas de que el sueco se pasó el año reivindicándose, con una actitud victimista made in Camerún, pretendiendo ser la víctima de una conspiración guardioliana y mediática cuya primera consecuencia es que no se le reconocían sus méritos. Observen, ya en la jornada dos, cómo celebró esta asistencia de gol a Messi. Acababa de comenzar el año y el abnegado benefactor se conducía así. Más evidente resultó su distanciamiento tras una asistencia en la jornada 19. Vean al sueco, vean cómo se gira de espaldas para no ver la celebración de su enemigo y piensen en aquellos niños malcriados que piden un Guantánamo a gritos.
Pues bien, mañana por la noche estarán frente a frente. Ibra y su odio milenario frente a Messi, que ni olvida ni perdona. Agárrense al sofá, recen a la salud de los defensas y hagan sus apuestas.

sábado, 23 de julio de 2011

La venganza

El devastador poder de la potra ha quedado de relieve de forma clamorosa en la presente edicion de la Copa America. Como se explica que un equipo como Paraguay haya llegado a la final sin ganar un solo partido? Las cronicas brasileãs de como la canarinha perdio en cuartos son lamentables: hasta siete ocasiones clarisimas fallaron los brasileiros ante Justo Villar. La tanda de penaltis, digna del Barça del 86: cuatro lanzamientos, cuatro calamidades, cero goles. En semifinales, contra Venezuela, mas de lo mismo: tres veces el poste les salvo del gol, y una decision arbitral les permitio llegar a la tanda antes de ser finalistas. Tanto milagro junto debe de tener una explicacion.
Dejen que les cuente de la Guerra de la Triple Alianza que tuvo lugar en Sudamerica entre 1864 y 1870. Un dictador perturbado llamado Doctor França -a quien retrata maravillosamente Gregorio Moran en Asombro y busqueda de Rafael Barrett- metio a su pais en una contienda que no podia ganar. En su delirio, logro que Paraguay se enfrentara simultaneamente a Uruguay, Argentina y Brasil. Esta locura se zanjo con unos datos de mortandad atroces: los estudiosos discrepan, pero parece ser que entre el 55% y el 83% de la poblacion paraguaya murio en ese conflicto absurdo. Tras la guerra, quedaron en el pais solo unas 150.000 personas, de las que solo 28.000 eran hombres en edad de procrear.
Es sabido que en este foro somos muy fans de Uruguay, su orgullo y sus entradas a la tibia. Pero no deja de parecernos irresistible esta venganza implacable que estan perpetrando en plena Copa America los paraguayos: estan a 90 minutos -o a 130- de alzar el titulo en territorio argentino despues de haber eliminado a Brasil y Uruguay. Juegan los tataranietos de los supervivientes de la Triple Alianza. Que hermoso es el futbol en estos lares.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Edipo lleva el siete

Ustedes podrán decir que no tiene mayor misterio que un delantero marque goles. Efectivamente, los goleadores anotan, los centrales despejan, los laterales suben y bajan, los medios organizan, Puyol daña las córneas. Ninguna novedad.
Pero discúlpenme, cuando un gol anodino lo hace un ariete que se enfrenta al equipo donde creció, donde se hizo hombre, la cosa cambia, se convierte en algo más profundo. Huele a venganza y a brindis por los buenos tiempos. A revolcón de despedida con aquella ex que no nos entendió.
Si además resulta que el vengador es Villa, perdonen, pero ya merece la pena el bodrio entero sólo para ver el gol con detenimiento. Cuando arranca, cuando espera el balón, ya sabe cómo acabará todo. Cuando se queda solo ante el portero, levanta la cabeza, pero no lo hace buscando a quién asistir, sino asegurándose de que está solo frente a su pasado, frente a Quini y Luis Enrique y cualquiera que quiera su trono.
Nuestro asesino actuó anoche. Tras el crimen, Edipo torció una sonrisa. Ya saben, el que una vez tuvo que ser sincero con sus propias hijas: "Vuestro padre ha matado a su padre y ha sembrado en la que le parió".
Fue un 1-0. Quedó un bonito cadáver.

domingo, 28 de febrero de 2010

La conjura

Habría que ver el partido para entender lo que sufrió el Manchester City en su visita al estadio del líder, el Chelsea. El equipo de Lampard atacaba una y otra vez y el balón, como si el campo hiciera bajada, estaba siempre en el área del equipo visitante. Pero aguantaron y ganaron por un contundente 2-4.
La victoria se fraguó en un momento decisivo: al inicio del partido, en los protocolarios saludos, Bridge miró a los ojos a su antiguo amigo del alma pero le negó la mano. El gran John Terry sufrió seguramente su peor momento desde el día en que decidió castigar con un resbalón la prepotencia de su amo ruso. Esa mano muerta, suspendida en el aire sin nadie que viniera a recibirla, es una de las imágenes del año.
Después, la venganza fue cosa de esos dos energúmenos llamados Tévez y Bellamy. Cuando el argentino marcó su segundo gol, lo celebró abrazado a Bridge, señalándole: acababa de revelar la conjura del equipo para regalarle la victoria al cornudo más famoso de las Islas. Y en fútbol, un vestuario conjurado es una de las cosas más temibles que hay.
En todo ello pueden pensar los aficionados de Barça y Madrid en esta nueva y lamentable Liga escocesa que disputan. Es muy probable que gane el equipo que más lo quiera, el vestuario más conjurado. ¿Por quién apostarían ustedes? ¿Por Cristiano, Guti y Ramos? ¿O por un equipo que cada semana alinea a diez canteranos?

domingo, 4 de octubre de 2009

Lo que Pedro se olvidó

Vean esto, http://www.youtube.com/watch?v=MVftd6fbG8Qno sin antes saber que:
a) El africano enloquecido es Adebayor, el delantero que el City fichó del Arsenal este mismo verano.
b) El africano enloquecido juega en casa, pero cruza todo el estadio humillando a Bolt para ir a dedicar el gol a su antigua afición. (1' 00"). Para que no hubiera dudas sobre sus intenciones, antes (28"), le había marcado la cara a Van Persie.
El rapto de locura ultradefensiva que padeció ayer el Amería haría pensar a más de uno en Adebayor, que fue sancionado con tres partidos porque la FA interpretó lo que era obvio: que su celebración, clasificada como "conducta violenta", fue una forma descarada de provocar al rival.
Con Chico incrustado a Xavi y siguiéndole hasta el córner para amenazar su salud mental, con Ortiz sobre Iniesta y Bernardello dedicado al noble arte de hacer faltas, se hacía imposibe jugar. Sólo Puyol y Maxwell podían recibir con un mínimo de comodidad en lo que parecía más un campo de concentración que un campo de fútbol. Y sin embargo, la opción del Almería fue absolutamente legítima: a punto estuvieron de rascar un punto y de conseguir que ese azote del barcelonismo llamado Hugo Sánchez ("¿Te pica la vasectomía?", que decía una célebre pancarta) volviera a ser portada del As.
Por eso, más de uno se quedó pensando que lo único malo del golazo de Pedro fue que no se lo dedicara al mexicano con un sentido y prolongado frotis testicular. Ya saben, el fútbol: el deporte donde es legítimo jugar a desquiciar al rival y es lógico que los comités hagan su trabajo y donde, de vez en cuando, a un goleador se le apetece humillar a sus víctimas.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿Enemigos?

En el estadio de las torres de doce vueltas, en la ciudad de las palomas robustas y los helados artesanos, en el club maldito que no gana en Europa desde hace casi medio siglo, cuesta mucho encontrar un enemigo. 
Contra esa gente acostumbrada a la derrota y la humillación, esa afición que se ha quedado sola recordando su pasado frente a la soberbia del Milan de Berlusconi y la solidez de la Juve de los Agnelli, cuesta inventar venganzas. 
Contra esa ONG que se llevó el rencor infinito del mejor delantero que hemos tenido en el siglo XXI a cambio de Ibrahimovic, y encima aspira a llegar a la cima con Motta, poco odio se puede sentir. 
Es el popolo nerazurro, el que aún se seca las lágrimas por Ronaldo, el más sentimental del país que más respeta el fútbol en toda Europa. Si no fuera por la fea costumbre que ha adquirido el Barça de ganar, el Inter sería como un hermano gemelo. Se ha quedado en un primo mayor, melancólico y cenizo. Pero sigue lejos de ser un enemigo.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Sin venganza

Esta noche hay derby, una rivalidad grande e histórica que resucitó Tamudo hace dos temporadas hundiendo al Barça en la miseria. Ese pergamino madridista-espanyolista y presumiblemente anticatalán que es el diario As dio con el titular perfecto: "El polvo del siglo".
Uno se pregunta, cada vez que ve a Tamudo con el pecho hinchado y la mirada torva, si hay venganza posible. La respuesta, por desgracia, es negativa. Una de las grandes cosas del fútbol es que siempre concede la reválida para exorcizar a los viejos demonios. Pero en el caso del capitán del Espanyol, nunca habrá venganza posible.
A pesar de la competitividad del Espanyol en los últimos años, en que ha jugado tantas finales como el Barça, los blanquiazules juegan a otra Liga y los zarpazos de Tamudo en el Camp Nou en la noche más triste desde Atenas no van a sanar nunca. Igual que el Real Madrid nunca pudo vengarse de Pier, ni Brasil de Varela.
Pero el derby es grande, la noche, joven y la retirada de Tamudo, cercana.