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jueves, 1 de marzo de 2012

Nuñismo para adolescentes (I)




Un ilustre cavernícola me reprochaba este fin de semana la poca generosidad con que incluimos aquí rumores, informaciones confidenciales y pollos internos. No le expliqué como merece las razones de mi tacañería y me disculpo: ocurre que ahora que no soy periodista deportivo, me es complicado acceder a informaciones de ese tipo. Ocurre que cuando me llegan, a menudo no puedo dar un duro por su veracidad. Tampoco puedo apuñalar a las fuentes que me lo explican de buena fe. Ustedes deben comprender que no estoy en la mejor situación para afrontar demandas. Y saben también, como el bueno de Pentti, que cuando a uno le pillan haciendo lo que no debe se pasa un mal rato.


Sin embargo, todo ello me llevó a pensar en que en las últimas semanas se han disparado los rumores que me llegan, casi siempre relacionados con la renovación de Guardiola. En una cantidad asombrosa. Y uno ata cabos y recuerda que uno de los hechos más característicos del mandato del condenado Núñez era la crispación interna. El mal rollo. La rumorología constante. El enfrentamiento, la inquina, el "o conmigo o contra mí", las trincheras, el tiroteo constante, la intoxicación perpetua. Sabe Dios que aquí le dimos lo suyo a LaPotra por la frivolidad y sectarismo con que gobernó el club, pero jamás, en los momentos de gloria, atentó contra su propio entrenador. Los que mandaban iban a una y eso no se rompió hasta que Johnny cometió el error de defender a Eto'o tras su rajada.


Ya hablamos de cómo El Mite ha fracasado en su intento por civilizar al nuñismo reloaded, pero no deja de chocarnos cómo Sandro XIV recupera el legado del anticruyffismo. No ha dudado en poner palos en las ruedas al entrenador del mejor equipo de todos los tiempos para reivindicarse -nunca en público, hablamos de un burgués, de un intocable- como la única persona importante en el club. Aquellos afortunados que no conocieron los tiempos tragicómicos de Núñez, estén atentos: comprenderán por qué el Barça llegó hasta 2006 con una sola Champions en el bolsillo. Y al resto, quítense de la cabeza la posibilidad de echarse unas risas con Sandro.

martes, 9 de junio de 2009

Elogio del humo

Por aclamación popular, me veo forzado a hablar de esa cosa fascinante que es el mercado de verano. Como todos los implicados en la materia, no sé nada. No olvidemos que Ballack, el año que se disponía a dejar el Bayern, matriculó a sus tres hijos en colegios de Milán, Londres y Barcelona; ni los jugadores saben qué les depara el mercato. Ni siquiera Guardiola sabe quién demonios va a jugar en el Barça el próximo año. Aun así, ¡opinemos! ¡Vendamos humo! Que se note que esta Caverna mamó durante muchos años de la alegría y brocha gorda de www.calciomercato.it y www.mercafutbol.com.
Hagamos primero tres apuntes. El primero es referente a la necesidad de fichar gente de calidad después de un año de éxitos. Es la forma de evitar la relajación de los cracks y de mantener el nivel en un año en que no va a haber tanta hambre. Recordemos que, tras ganar la primera Copa de Europa, Cruyff no ficha a nadie: sube a Busquets y Óscar García. Aquel error fue el inicio del fin del Dream Team; ni Romário frenó el derrumbre. Y más: ¿qué fichó el Barça después de ganar la segunda? A Thuram, Gudjohnsen y Zambrotta. El fin de aquel equipo estaba cantado.
El segundo es que en este Barça las salidas son más importantes que los fichajes. Eto'o, el gran Eto'o, a quien idolatraremos toda nuestra larga vida, debe irse. Porque lo pactaron hace un año con los capitanes y Guardiola, porque quiere ser el mejor de su equipo -nunca lo será en nuestra Mediterránea y sensual ciudad- y porque nació con un chaleco de explosivos pegado a la piel. Recuerden que el mejor acierto del pasado verano, incluso por encima de los fichajes de Piqué y Alves, fue el adiós de Deco y Ronaldinho.
Y en tercer lugar, una profecía: el Barça va a fichar a seis tíos (portero, lateral, central, centrocampista, ariete y extremo). Algunos están avanzados, aunque pendientes de la demencia de Florentino. Podemos rezar y entusiasmarnos con Ibrahimovic. Pero lo mejor que hay en el mercado es un tío feo como un demonio, con la cara cortada y que responde al nombre de Franck. Que el humo nos sea propicio.

sábado, 14 de febrero de 2009

El Barça que viene

Del manual del Doctor Funesto Culé: Efectos no deseados del trabajo bien hecho:
1) La visita al Ruiz de Lopera, donde el Barça sólo ha ganado una vez en un lustro, se presenta como un trámite.
2) La condescendencia y compasión con el prójimo alcanza el pernicioso extremo de que nadie hace mofa de los excesos nocturnos de los jugadores del Espanyol.
3) Las misteriosas rutas por Asia de Laporta no producen estupor ni levantan sospechas.
4) Hemos olvidado definitivamente que en esta plantilla había un jugador que lucía el 3 y respondía al nombre de Milito.
Del libreto de La Feina ben feta no té fronteres.
1) Txiki, ese hombre que sabe de fútbol y que a pesar de ello fichó a Maxi López, Albertini, Van Bommel, Ezquerro o Thuram, podría dejar la secretaría técnica este verano. Llegado ese momento, habría que encontrar una nueva marioneta para Darth van Vader.
2) Los primeros nombres que han sonado hablan de que este equipo no cometerá los errores de Txiki y Rijkaard en el pasado: se ha especulado con Villa -el nueve soñado es Torres, Agüero también triunfaría- y con Van Persie, Ribéry o Silva. ¿Qué prueba eso? Que Guardiola es un señor sensato que sabe que Eto'o y Henry tienen que saltar este verano. Que lo hagan como campeones de todo. Retoques como un lateral (Lahm) o un central (Bruno Alves) serían muy bienvenidos. Hagan sus apuestas y no olviden encontrar nuevos entetenimientos si les aburre esta aburrida marcha triunfal liguera.

lunes, 9 de junio de 2008

El nombre que mató a Mourinho


No todos en el régimen de Laporta son tontos y perversos. Hay en ese búnker gente que piensa, que calcula, mide y quiere lo mejor para el club. Por eso el pasado otoño hubo quien, oliéndose un segundo fiasco estrepitoso, deslizó el nombre de Mourinho. Los contactos con el entrenador portugués se fueron sucediendo: directivos como Cubells se entrevistaron con él, Laporta dio el visto bueno a los contactos, Dios los bendijo y finalmente Txiki mantuvo una reunión de trabajo.
A la cita compareció José con un dossier -¿quién lo tiene?, ¿dónde se esconde?- que era un análisis profundo de la situación del equipo. Txiki quedó impresionado por la precisión del informe. A medida que pasaba páginas, se iba convenciendo de que Mourinho era una gran alternativa para usar como paraguas y señuelo si el club volvía estrellarse. Pero entonces apareció un nombre sobre la mesa que lo rompió todo: Thierry Henry.
Según cavernícolas ilustres e informados, Mourinho -que no prescindía de todos los cracks que ahora han sido condenados- afirmaba textualmente que el delantero francés no le servía ni en el campo ni en el vestuario, que había que desprenderse de él, regalarlo si era preciso. Allí batió sus alas Darth Vader. Henry fue el pasado verano bendecido explícitamente y ante los medios por Cruyff, que felicitó a la junta por la adquisición y sostuvo que el jubilado francés estimularía al resto de estrellas. Un año después no se podía admitir el error. Mourinho se obcecó, pero ya se sabe que hay voluntades tercas y oscuras que nada ni nadie pueden torcer.
Así pues, no vendrá al Barça, equipo al que soñaba con devolver a la cima. No lo hará porque señaló a uno de los tumores que tiene este enfermo llamado Barça. Laporta consultó en su entorno, y uno de sus directivos de mayor confianza le deslizó el nombre de Pep Guardiola. Ahí está Henry, que despabiló a última hora, descojonándose en la Eurocopa desde el banquillo. Y ahí está el Inter, que durante los próximos tres años será el candidato número uno a llevarse la Champions: tienen consigo a un macarra rencoroso que pasa por ser el ganador número uno del planeta.

jueves, 1 de mayo de 2008

La mejor terapia

Lo peor ha pasado. Cierto es que por delante tenemos cinco meses de páramo siniestro, en que sólo se hablará de la Liga de Raúl y de su auencia en la Eurocopa. Pero lo peor ya queda atrás, y además el fútbol nos ha regalado uno de esos momentos conmovedores e inolvidables con la celebración del gol de Lampard, que se merece ir a Moscú, y el placer intenso de ver al Liverpool fuera de la final.
Lo que queda en las cenizas del Camp Nou es funesto: un martirio lento y una constante despedida de la gente que resucitó al club antes de caer devorada por su grandeza. Por eso es el momento de apelar a la mejor de las terapias, ese producto surrealista y enfermo que es el diario Sport.
Cuando sus páginas abandonan la realidad es cuando más hace soñar al barcelonismo. La pira de nombres que ha vendido este periódico como futuros jugadores del Barça es infinita. Hoy mismo, en el día II de la tragedia, su portada ya traía fotos de Dani Alves, Cesc y Benzema. Es sólo el principio. Y el agradecimiento del barcelonismo enlutado es infinito: el martirio que se avecina sólo será aguantable con decenas de nombres y alineaciones tipo del Barça 2008-2009.
Si la realidad es insoportable, soñemos. Valdés; Alves (Lahm), Puyol (Márquez), Milito (Garay), Abidal (Sylvinho); Touré (Poulsen), Cesc (Xavi), Iniesta (Silva); Messi (Bojan), Benzema (Etoo) y Diego -del Werder Bremen- (Capel). Y puestos a soñar, que sus fotos en el Sport les muestren celebrando goles, que les sobre color, que marquen músculo. Y que no se aburguesen.
Y, sobre todo, soñemos con que no tengan mujeres, ni novias, ni amantes, ni hijos, ni hermanos.