“The whites of Ali’s eyes showed the glaze of a combat soldier who has just seen a dismembered arm go flying across the sky after an explosion. What kind of monster was he encountering?”
Éste es un rincón dedicado al Barça y el mundo del fútbol, al balón y a sus pasiones menos confesables, a la vida, a la muerte y a los bocatas de tortilla en el Camp Nou.
Se acaba la agonía, la noche ha llegado. Barça contra United. El partido del año, del siglo. El juicio final. Todo o nada. La locura colectiva o la más negra depresión. Por sexta vez en la historia, el barcelonismo se prepara para la guerra del fin del mundo. Y llega en el mejor año de su historia, contra el rival más grande posible.
En mis noches etílicas, el Bayern sigue siendo el equipo invencible de Beckenbauer. En mis noches de cerveza, Müller aún martillea a sus rivales en nombre de Bavaria. Poseído por la ginebra, Rummenigge sigue siendo el artista que se cambiaba el balón de pie a un velocidad asombrososa (http://www.youtube.com/watch?v=8ReAm9UTpGc&feature=related) en un equipo inmortal.
Sí, vuelve la Champions con el miedo a un equipo herido, humillado en su Liga. Vuelve el pavor, a pesar de que anoche, Tolstoi, que de haber nacido en nuestra época sería fan de Alves, Xavi y Messi, me susurró al oído lo siguiente: "Desde que el mundo es mundo, todo el mundo ha derrotado a los alemanes y ellos no han derrotado a nadie salvo a sí mismos".
Pero a pesar de eso, aquel ídolo de infancia que se llamaba Lineker dijo una vez lo siguiente: "El fútbol es un deporte en que juegan 11 contra 11 y siempre ganan los alemanes".
Dios se apiade de la inocencia mediterránea.