domingo, 13 de septiembre de 2009

Una lección de sinceridad

De pronto, sabes que en algún momento vas a morir, y en las resacas y los bajones se percibe en qué medida las drogas contribuyen a ese proceso; agotando los recursos espirituales, mentales y físicos, alimentando la apatía con la misma frecuencia que alimentan la emoción. 
Irvine Welsh (Trainspotting, Porno)  
¡Por fin puro y simple once contra once! Y la cosa empieza fuerte: en la jornada dos ya se ha visto que la Liga puede dar muchas sorpresas, pero que ésas no llegarán de Barça ni Madrid. Comencemos, igual que todos los telediarios de este país, por La Banda, que ha ganado a Deportivo y Espanyol en casa y fuera, como ya hicieron el pasado año. En esos partidos logró un average de +3, mientras que este año acumula un +4: la abismal diferencia hace buena la locura transitoria de Floren. 
Su propuesta sigue siendo la de Capello, aunque como novedad, este año tiene a dos futbolistas que saben jugar a primer toque (Benzema y Xabi) y el pasado año no tenía a ninguno. A pesar de su legión de cracks, en dos jornadas ya ha quedado claro que el Bernabéu seguirá mirando al Camp Nou igual que miraban los españolitos a las turistas suecas en los años 60. El reto de los blancos sería acercarse al Barça, lo que pasa por superar los 78 puntos que sumaron entre Schuster y Juande la pasada temporada, cosa que parece muy difícil. 
Pero por supuesto, que La Banda rebase al Barça parece ciencia ficción si no media una plaga de lesiones en los azulgrana, que si bien son el mejor equipo de Europa, no tiene una plantilla para presumir de medio campo para adelante. Puede que por eso Guardiola haya fichado al único ariete del mundo que puede garantizar muchos goles a la vez que genera juego. Ibrahimovic supera a Eto'o en disparo lejano y juego aéreo, y lo deja a años luz en visión de juego. Sin embargo, Ibra no es tan oportunista ni tan rápido. ¿Qué será más necesario para el Barça en los partidos que se pongan cuesta arriba? Guardiola ha concluido que lo primero, de lo contrario, en el pentacampeón habría hoy un nueve asturiano.
En fin, el Barça sigue siendo lo nunca visto. Y el Madrid, la res de siempre, traída al mundo para alimentar la apatía y la emoción. Gracias al fútbol por tanta y tan pronta sinceridad.

martes, 8 de septiembre de 2009

Antorchas contra el viento

El célebre doctor Solé (?) aseguró en cierta ocasión que la frase "Cariño, tenemos que hablar" fue lo último que se escuchó en la sala de control de la central de Chernobil antes del Apocalipsis. Así que agárrense a sus sillas, porque tenemos que hablar antes de que termine este idilio: esta Caverna aspira a explicar el fútbol de una forma determinada y por eso tiene entre sus referentes a gente como Valdano, Cruyff, Golobart, Enric González, Villoro o Segurola. Todos distintos, pero todos referentes por cómo hablan de este juego. Por eso quedan distinguidos como antorchas, aunque de vez en cuando lleven la vergüenza a este foro.
Con Cruyff y sus business, la verdad, no hay conflicto. Como faro no tiene precio, y es posiblemente el que más sabe de fútbol de todos, es prácticamente infalible. Si a eso se suma que a duras penas sabe hablar, se comprenderá que la forma de sus artículos es lo de menos. Otro tanto ocurre con Golobart: no falla nunca, y parece la clase de persona que aunque fuera presidente del Espanyol seguiría siendo sensata y aguda en sus comentarios.
Por Enric González y Juan Villoro sólo podemos sentir agradecimiento: cuando hablan de fútbol, lo elevan. Cierto que el primero es perico y del Chelsea, y que el segundo escribe de fútbol menos de lo que debiera. Pero son el ejemplo viviente de que el fútbol no es coto privado de iletrados y campistas.
Pero ¡ay, Valdano! En su nuevo cargo como mamporrero (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=mamporrero) del régimen de Super Floren, ha protagonizado declaraciones lamentables contra el Barça. Su pecado es triple: tener un cargo clave en un proyecto que causaría rechazo en cualquier filósofo del deporte de su talla, dar munición contra el Barça a las yihads capitalinas y haber dejado los teclados. Asumámoslo: ahora es el brazo armado del Madrí y tardará en volver a comportarse como un ilustrado.
Y sobre Segurola, hay poco que decir. Sencillamente, en el pasado alcanzó cotas de excelencia en sus artículos que ahora le quedan lejos. Queremos pensar que es una mala temporada y que este grande del periodismo volverá por sus fueros. Sin embargo, su fichaje por Marca no ha sentado bien a sus musas. Aquí le esperamos. 
Y a las antorchas que se mantienen, a las que tiemblan y casi se apagan, añadimos esta temporada una nueva: John Carlin, una referencia llegada de las Islas Británicas que en los 90 se enamoró de Barcelona y que abandonó su antigua fe (el United) por el placer estético de ser del Barça. Aquí va uno de sus últimos artículos: http://www.elpais.com/articulo/portada/Peter/Pan/olimpo/futbol/elpepusoceps/20090524elpepspor_7/Tes.
Que nos ilumine a todos.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Una pelota en el desierto

Como bien dice Raúl, esta Caverna ha quedado bastante abandonada durante quince días a causa de un viaje Jordania. Afortunadamente para él, en esa zona extraordinaria también se vive el fútbol y no está demás hablar de ello ahora que esa conspiración llamada fase de clasificación para el Mundial ha vuelto a dejarnos huérfanos de fútbol.
En ese lugar convulso y único no ha nacido aún ningún Zidane y su tradición futbolera es escasa. La superpotencia futbolística de la región es Israel, en el número 25 del ranking Fifa. Jordania jamás ha tenido ningún equipo legendario y es la 122. Pero a falta de calidad, sobra pasión. Primera sorpresa: los musulmanes de Oriente Medio son tan del Barça como los botiguers de Les Corts. La cosa tiene un mérito extraordinario teniendo en cuenta que nuestro escudo presenta una cruz de San Jorge clamorosa, y en esas tierras ese emblema es sinónimo de cruzados sangrientos.
Uno de los más recordados es aún Raynald of Châtillon, un psicópata del crucifijo que ha pasado a la historia por las torturas que realizaba en su castillo de Karak (foto). La fortaleza es el mayor atractivo de esta pequeña localidad y a sus pies se juega cada día a fútbol. Los partidos comienzan por la tarde y acaban pasada la media noche, cuando un vecino enloquecido aparece en pijama amenazando a los jugadores.
Obviamente, me uní a la pachanga y comprobé que la asombrosa hospitalidad de esta gente llega al fútbol: mis compañeros de equipo me daban cada balón bueno que podían para aplaudir entusiasmados los aciertos. Dos palmadas en la espalda y un respetuoso silencio seguían a los errores. ¿Y cómo juegan? Con regates y fantasía, con entradas duras pero bienintencionadas, con litros de sudor y mucha alegría. Bien haría Txiki en pasarse por la plaza de Karak, donde las cruces del escudo del Barça están tachadas pero se juega como si Cruyff diera órdenes desde la banda.
¿Han cantado Banda? Sí, el Madrí también tiene muchos seguidores en la región. Zidane hizo mucho por ello, pero un cocinero fue quien mejor me explicó por qué los blancos generan tanta simpatía: "Alá Madrid!", exclamó, mirando al cielo. La Premier y el calcio, por cierto, no existen en la región. Será que tienen buen gusto.
Otro lugar donde no esperaba toparme con la grandeza del fútbol fue en pleno desierto de Wadi Rum, donde nos acogieron cuatro hermanos menores de edad. El que tenía siete años ha oído hablar de Ronaldinho, saluda como él y juega descalzo por las arenas infinitas que rodean su haima. Con su inocencia de saltimbanqui me hizo recordar que el 77% de los culés viven fuera de España. Si alguna vez visitan esas soledades, le reconocerán fácil: se llama Mohammed y le dejé ensayando cómo aguantar el balón en la nuca. Todavía no sabía hacerlo pero sonreía igualito que el crack.

sábado, 29 de agosto de 2009

Celebrar la vida

Con todos ustedes, James Hetfield. 46 años, 28 de ellos dedicados a la noble actividad de ser una estrella del rock. Ex chico malo, ex alcohólico, superviviente de accidentes mortales y ex hombre peligroso y excesivo, es hoy alguien que ha abusado de la autoayuda, los mediadores y las terapias de grupo. Todo para mantener la llama de la obra de su vida, Metallica. Una tarea casi imposible teniendo en cuenta que la cumbre de este grupo californiano llegó a finales de los 80.
El Barça me hizo acordarme de él anoche. Asomando la Liga, con una Supercopa ya en el bolsillo y obligados a derribar la pesada muralla del Shaktar. Aún reciente el recuerdo de la felicidad absoluta del pasado mayo, del 2-6, la Copa, Roma, ayer les tocó sudar contra un equipo que logró la proeza de anular a Xavi. Y además de sin cerebro, el Barça jugó con dos de sus tres atacantes sin chispa ni ritmo. Una noche para remangarse, más para el Eibar que para los reyes de la haute cuisine.
Pero el mismo Barça que el año pasado supo perseverar y sufrir aún tiene hambre. Ése será su mejor aval en el año que empieza ante un Madrid que ha traído a cracks únicos pero que es menos equipo que el Barça Athletic de Luis Enrique. En el minuto 115, Messi vio el hueco y Pedro marcó. Y cómo lo celebraron: lo mejor del partido. Con entusiasmo, como si el fútbol se les acabara mañana. Fue entonces cuando recordé la perilla de Hetfield: el pasado julio tocó en Barcelona ante 50.000 incondicionales. Apareció con lumbago, aires de gurú indio y lamentablemente sobrio. Pero agarró el micro y abrió la noche con una pregunta demoledora: “How does it feel to be alive?!”, gritó. El magullado James ha dado con la tecla de la vida, igual que Guardiola. La clave es la actitud. Vuelve el fútbol. Celebrémoslo.

jueves, 20 de agosto de 2009

Proyecto hombre

Se llama Mauricio Baldivieso y su tragedia comenzó, como tantas otras, en una idea de bombero de su propio padre, que vino al mundo con el augusto nombre de Julio César. El personaje se hizo entrenador y el pasado mes de junio hizo debutar en el primer equipo del Aurora al pobre Mauricio, que contaba 12 años de edad.
La estupidez acabó mal: el chaval salió a campo en el minuto 80 con el dorsal diez a la espalda. A la segunda que tocó, dio la espalda a su defensor, hizo un toquecito de más y claro, se llevó el patadón. (http://www.youtube.com/watch?v=c2GF8O1-IEY, 50 ''). El chaval demostró que su padre le dice cada noche que es la reencarnación de Maradona y se encaró con todos, participó en la tángana... En fin, que demostró que tiene todo para convertirse en un Gerard López precoz, en otro De la Peña que tira su carrera por la borda, en un Jonathan Soriano que tras seis años de ser promesa ha acabado fichando por el Barça Atlètic.
Por si no fuera poco, a las pocas semanas su padre abandonó el club porque alguien con sentido común le pidió paciencia con su hijo. Respuesta: "Tiene que saber el país y el mundo entero que en Bolivia se le cortan los pies a los jóvenes con talento". Señores, este chaval acabará muy mal. Desde este foro nos comprometemos a seguir su descenso a los infiernos y al anonimato y le recomendamos que contacte con los amigos de Proyecto Hombre. Falta le hará.

martes, 11 de agosto de 2009

'Casi toda la mentira'

Un buen amigo, en plena escalada de mentiras conyugales, se preguntaba siempre lo siguiente: "¿Ocultar la verdad es mentir?". De él me acuerdo muy a menudo, y más estos días, cuando he vuelto a protagonizar una proeza literaria digna de Jackass: leer las memorias de Josep Maria Minguella.
El engendro lleva por título Casi toda la verdad, y no podía resultar más decepcionante. Minguella escribe un largo auhohomenaje, en que repasa sus inicios -entrenador de categorías inferiores del Barça y su paso a segundo entrenador gracias a que sabía inglés, igualito que Mourinho- y tarda un mundo hasta llegar a su vida como representante de jugadores.
Pero cuando por fin llega el meollo del asunto, qué decepción. Con decir que exculpa a Gaspart, está todo dicho. Sobre el Infame sólo dice que era "muy barcelonista" y "muy duro negociando". Sobre el delicado asunto de las comisiones, ni una palabra. Él, uno de los hombres mejor informados del planeta fútbol...
Se agradece, en cambio, que no oculte que en una ocasión fue condenado por sus negocios. También son aprovechables los detalles que da del intento de hacer una candidatura de unidad al final de la era Núñez. La única anécdota aprovechable del libro recuerda una época anterior: Núñez y Gaspart se reunían semanalmente con Cruyff. Y cuando le pedían explicaciones de algún aspecto exclusivamente futbolístico, Johan Vader les decía lo siguiente: "Con vosotros no hablo de fútbol porque no tenéis ni puta idea".
En fin, Minguella, para hacer algo tan edulcorado y prudente no valía la pena molestarse. Porque se corre el riesgo de que alguien piense que tú tampoco tienes ni puta idea. O, peor aún, de que te llamen mentiroso.

lunes, 10 de agosto de 2009

Perdurar

Los niños suelen conocer a eso de los diez años que, irremediablemente, algún día morirán. Una reacción habitual es pensar: "Cuanto más tarde, mejor". A ese pensamiento pragmático, algunos padres añaden una idea pintoresca: la de perdurar.
-¿Qué es perdurar, papá?
-Ser recordado tras la muerte.
Hay muchos caminos para ello: la penosa vía de la santidad, la sorda batalla por amasar una fortuna, las miserias por obtener el poder político. Hay incluso quien se hace artista para que sus obras le sobrevivan o quien, de una forma más o menos honesta, apuesta por reproducirse una y otra vez para que su ADN hable por él cuando el tiempo le entierre. Pero ningún camino es más estrambótico y complejo que el de llegar a la cumbre del fútbol capitaneando al club de toda la vida.
El epitafio de Jarque será sucinto, pero bien podría decir: "Bravo defensa del Espanyol que murió tras obtener el brazalete de las garras que lo tenían secuestrado. Fugaz capitán que recordó al mundo que su equipo no era una secta criptomadridista, sino una familia entrañable y maldita".
Estos días se ha dicho que Jarque habría muerto igualmente aunque hubiera sido camionero, informático o celador. Puede que así sea. Pero en eso caso, difícilmente habría conseguido perdurar.
Coda. Se me ocurre que tal vez tendrá un hijo futbolista que acabe llegando al primer equipo del Espanyol. Sería una de esas cosas bellas y terribles que sólo pasan en el fútbol.

miércoles, 5 de agosto de 2009

La mejor lección de J.J. Santos

¡Quién dijo miedo! En un asombroso acto de fe, he llegado hasta el final de Abrazos y zancadillas, las memorias profesionales de J.J. Santos. Son 254 páginas leídas íntegramente en el excusado de mi hogar.
Sólo con ver la foto, ya sabrán los muy escasos barcelonistas que siguen este blog que no es un periodista que levante demasiadas simpatías. Pero resulta que el libro está bien surtido de anécdotas y eso alivia la absoluta ausencia de placer estético que uno encuentra en la obra. Lo que cuenta J.J. vale la pena -a pesar incluso de los extractos soporíferos en que narra su infancia e inicios- porque es un manual extraordinario para comprender por qué en Madrid el periodismo deportivo es como es. Cualquiera que tenga interés en la información futbolera puede sacar mucho provecho de estas páginas. Me explico.
JJ, en un acto de honestidad que le honra, recuerda cómo en sus inicios radiofónicos en una pequeña emisora de Madrid recurrió a las polémicas abiertas con José María García para ganar notoriedad y audiencia. Tanto subió el tono de la contienda, que el Butanito llegó a reírse públicamente de la cojera de JJ. Éste no tuvo mejor ocurrencia que replicarle en directo. Le llamó "sabandija carroñera", "enano mental", "tarado de poca monta", "mezquino" y, atención, "culibajo". En el libro se disculpa y dice estas palabras, que tal vez habría que colgar a la entrada de las redacciones de la mayoría de medios deportivos que confunden deporte con polémica barata: "He de reconocer que los de mi ramo tendemos a hacer públicas nuestras broncas, que nos gusta exhibir nuestras miserias, que queremos hacer partícipe al error de nuestras guerras. Craso error. (...) No está bien emplear el tiempo de información y opinión para este tipo de cuestiones".
Esta agresividad, este estado permanente de inflamación de carótida, es particularmente acusado en la radio deportiva que se hace en la capital. Supongo que a eso ayuda la dictadura de las audiencias y también el hecho de que las referencias en el campo (García, Azuara, De la Morena o Abellán) han rentabilizado bien este estilo. Que ese estilo haya llegado al papel, es una pésima noticia que acaba convirtiendo a los juntaletras en polemistas deportivos.
Por el libro desfilan las guerras y los idilios de JJ con Clemente, Gil, El Chava, Eto'o o Aragonés, con ese estilo típicamente mesetario que afortunadamente aún no ha llegado a la prensa catalana. Hay, por supuesto, mucho revanchismo (Urdaci, por cierto, sale muy mal parado) pero también autocrítica, como cuando evalúa su seguimiento del Mundial de Corea y Japón tras una amabilísima entrevista a Raúl, que ya estaba en el ojo de la polémica: "Lo malo de ser la televisión oficial del mundial es que acabas perdiendo la perspectiva crítica, porque tus intereses, más que nunca, van unidos a los de la Selección".
Sobre la eliminación ante Corea, por cierto, leí con auténtico placer lo siguiente: "Por segunda vez en mi vida, lloré viendo un partido de fútbol, y lloré desconsoladamente en las horas posteriores (...). Era pensar en los millones de compatriotas que se habían acostado en aquel soleado fin de semana en nuestro país y que iban a dormir muy mal esa noche".
También son aprovechables sus reflexiones sobre cómo los grandes deportistas se esconden de la prensa, y escribe algo sobre los capitanes del Real Madrid que se cumple al milímetro en el Camp Nou: "Parece obligado que tengan que estar como enfrentados con los medios y con cara de mala uva todo el día. Es como si el brazalete obligara a ello".
Para finalizar, adjunto la mejor anécdota del libro. Ocurrió tras ganar Dani Pedrosa un Mundial y mantuvieron esta conversación, en la que el deportista tiró de seny y le demostró a JJ que hay cosas que, sencillamente, no son información, sólo interesan a mentes morbosas y aburridas a quienes no les interesa el deporte.
JJ: Te noto distante Dani, ¿yo no estoy en esa lista de cuatro [periodistas con los que no se lleva bien], no? ¿ O sí?
DP: No, pero no son unas preguntas muy inteligentes.
JJ: ¿Que no son muy inteligentes? A lo mejor lo que no son muy inteligentes son tus respuestas.
DP: Perdona si te ha molestado la respuesta, pero me estás tan sólo preguntando cosas que no tienen nada que ver... Aquí la cuestión es que he conseguido un campeonato del mundo y que estamos todos muy contentos, y me estás preguntando si tengo un pique con Alonso, y que si tengo no sé qué con los periodistas... Por lo tanto creo que la entrevista no es muy buena, perdona que te lo diga.
Gràcies Dani, y gracias JJ por ayudarme a comprender el carajillismo periodístico y por qué hay gente que en su micrófono o libreta ve una alabarda o un Kalashnikov.